Tanto si entiendes el arte, como si no lo entiendes. Tanto si quieres aprender arte, como si no quieres. Tanto si te gusta el arte antiguo, como si no te gusta. Tanto si prefieres lo contemporáneo, como si no lo prefieres. Pardon? Qu'est-ce que c'est? Je ne comprends p'Art

domingo, 22 de septiembre de 2013

Experiencias sensoriales made in Brasil



El Palacio de Velázquez (Retiro) alberga hasta el próximo domingo 29 de septiembre una recopilación de trabajos del artista brasileño Cildo Meireles. A obras clásicas del artista se le suman propuestas nuevas que continúan en la línea interaccionista del autor. Sin duda, la participación del usuario es clave en una exposición de este tipo. El individuo puede participar y descubrir su arte del mismo modo que un niño aprende curioso cómo funciona el mundo.

Meireles desafía y compromete al individuo. Lo observa a través del cristal como en un laboratorio, pero le cede una pista premonitoria: ‘Ocasión’. Una de las instalaciones juega con ese nombre al ver sin ser visto, a un lado y al otro de la pared. Reta a priori nuestra honestidad, y nos hace pasar por el tamiz de la vergüenza una vez cruzado ‘al otro lado’, en una especie de voyeurismo de lo moral.

A fin de cuentas, experiencias sensoriales que van desde lo contemplativo  (‘Linterna’) a la degradación de lo material en su reducción a lo mínimo (‘Entrevendo’).

Sus numerosos proyectos (‘Espacios virtuales’ o ‘Volúmenes virtuales’) dejan entrever el funcionamiento de un concepto de arte contemporáneo que, si bien supuso un componente revolucionario en Brasil, aquí despiertan la curiosidad de no pocos: Una cama de huevos amenazada por miles de balas en ‘Amerikka’ o los 6.000 billetes de todo el mundo conformando un tipi indio en ‘Olvido’ ponen en entredicho la concepción de territorio y la evolución histórica de la dominación colonial.

Al final, experimentamos un baile entre la realidad y la ficción, que puede estar compuesto por fotografías que forman mares en ‘Marhulo’ o por sombras proyectadas que roban protagonismo al objeto en sí. Un debate tras otro. Una cuestión que se superpone a otra, como botellas de coca cola a medio llenar, llenas o vacías y que contienen en sí mismas la propia razón de su ser.

En definitiva, Meireles propone al visitante una experiencia activa en su manifiesto, a la vez que pasiva en ese feedback necesario para formar parte de este universo que nos lleva, incluso, a los propios orígenes constructivos de Brasilia.


Noelia S.

@misitinerarios

Foto fuente: 1) www.room-digital.com 2) www.practicaespanol.com

domingo, 4 de septiembre de 2011

DALÍ, Salvador




Salvador Dalí
Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar
1944
Óleo sobre tabla.
51 x 41 cm
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
Nº INV. 510 (1974.46)


Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar fue uno de los pocos cuadros pintados por Dalí en Estados Unidos, en donde residió de 1941 a 1948. En esos momentos el pintor estaba dedicado de lleno a poner su genio artístico al servicio de las diversas demandas del comercio de arte americano: como decorar escaparates, hacer escenografías para películas de Hollywood o diseñar portadas para la revista Vogue, y le quedaba poco tiempo para pintar. Aunque sus temas tendían entonces hacia una religiosidad sentimental y Dalí había dejado atrás su etapa de surrealismo ortodoxo, en la que había dado rienda suelta al mundo de los sueños, el largo título de esta composición nos muestra su intención de darle un carácter rigurosamente psicoanalítico.

En esta «fotografía onírica pintada a mano» —la manera como generalmente Dalí denominaba sus cuadros— contemplamos un paisaje marino de lejanos horizontes y tranquilas aguas, quizás Port Lligat, en medio del cual, una vez más, Gala protagoniza la escena. Junto a su cuerpo desnudo y dormido, levitando sobre una roca plana, que a su vez flota sobre el mar, Dalí coloca dos gotas de agua suspendidas y una granada, símbolo cristiano de fertilidad y resurrección. Sobre ella vuela una abeja, insecto que tradicionalmente simboliza a la Virgen. El zumbido de la abeja se traduce en la mente de Gala en un sueño en el que la explosión de la granada de la parte superior hace que salga despedido de su interior un enorme pez, del que, a su vez, surgen dos amenazantes tigres y una bayoneta; ésta será la que un segundo más tarde aguijoneará a Gala en el brazo. Sobre ellos, un elefante con largas patas de flamenco, que aparece en otras composiciones de ese momento, lleva sobre su espalda un obelisco —como el elefante de Bernini de la Piazza Santa Maria sopra Minerva de Roma— que simboliza el poder del Papa.

Christopher Green ha analizado detenidamente la relación de esta imagen con los textos de Freud sobre la interpretación de los sueños, tan esenciales para comprender el arte de Dalí .No en vano, el «método paranoico-crítico» —inventado por el pintor siguiendo las teorías freudianas de la interpretación de los sueños, según el cual cada imagen o asociación de imágenes podía ser sometida a dobles lecturas— fue su aportación fundamental al movimiento surrealista. En este sueño, que tiene lugar a plena luz del día, Dalí pretendía, según explicó en 1962, «poner en imágenes por primera vez el descubrimiento de Freud del típico sueño con un argumento largo, consecuencia de la instantaneidad de un accidente que provoca el despertar. Así como la caída de una barra sobre el cuello de una persona dormida provoca simultáneamente su despertar y el final de un largo sueño que termina con la caída sobre ella de la cuchilla de una guillotina, el ruido de la abeja provoca aquí la sensación del picotazo que despertará a Gala».

Paloma Alarcó


FUENTE (Texto e imagen):

http://www.museothyssen.org/thyssen/ficha_obra/352



Quiero comenzar esta primera entrada del blog con una de mis obras favoritas, de uno de mis autores favoritos. Simplemente Salvador Dalí. La elijo por lo efímero del paso entre los tangible y lo onírico. Por ser el mejor desglose pictórico que conozco para representar lo que ocurre en una milésima de segundo y que, es, a fin de cuentas, uno de los procesos básicos en la vida del ser humano. El hombre es soñador e insomne en el instante mismo en el que deja de ejercer una función u otra. El surrealismo vivo que deja atrás lo mítico, hacia lo real.